3 enemigos que impiden una alimentación saludable.

Seguramente el fundamento más importante de todos sean tus hábitos alimenticios.
Si deseas verte bien es necesario que comas bien. Es importante una dieta sana y equilibrada, elegir los alimentos adecuados pero más importante aún es evitar los incorrectos.
Debes prestar mucha atención y tener cuidado con esas comidas que destruirán tus resultados y engordarán tu cintura.
Porque si no le proporcionas a tu organismos el alimento adecuado y necesario no tendrá energía suficiente para poder terminar la jornada y mucho menos para realizar tus entrenamientos. La mejor manera de obtener esta energía es alimentándote con comida integral y natural.

Aun cuando todo lo demás lo hagas bien, esos alimentos incorrectos sabotearán tu éxito, frustrarán tu esfuerzo, harán que sea más complicado alcanzar tu meta.
Conseguirán que el cuerpo de tus sueños sea una fantasía que no se haga realidad, pero al evitarlos empezarás a quemar grasa más rápido y fácilmente que antes.
Elimina de tu dieta todo aquello que no sea beneficioso para tu organismo. Apuesta por una alimentación sana y equilibrada y ten en cuenta que el comer sano no tiene que ser aburrido.

 

Esos 3 enemigos, esos culpables de que no consigas tu objetivo, esos alimentos con los que debes de prestar suma atención son:

1.- EL AZÚCAR                 

El azúcar blanco refinado que consumes habitualmente en tu dieta alimenticia es una importante fuente de calorías, pero de calorías vacías, es sacarosa sintetizada artificialmente por lo que no contiene ni vitaminas ni minerales que tu organismo necesita para procesarla. Por lo tanto, el azúcar no te aporta nada desde un punto de vista nutricional.

Se sabe que el continuo consumo provoca la aparición de caries y ennegrece los dientes.
El consumo constante también atrofia el rendimiento de las glándulas provocando poca secreción de hormonas o alterando la composición química de las mismas, puesto que se ha podido comprobar que el azúcar afecta la correlación de minerales en el organismo. Estudios recientes lo vinculan con problemas en el sistema inmunológico.

El azúcar es terrible para tu salud… Pero cuando estás tratando de evitar peso, es peor!!!

Al ser un carbohidrato el exceso se transforma en grasa. Al consumirlo los niveles de azúcar en sangre suben, lo que causa que mucha insulina se produzca en tu cuerpo y la insulina es una hormona que pone a tu organismo en “modo de almacenamiento de grasa”. Lo que significa que al estar altos los niveles de insulina tu cuerpo deja de quemar grasa…

Y toda esa comida deliciosa termina alrededor de tu estómago y glúteos.

El azúcar provoca en tu organismo una necesidad adictiva y esto se debe que al consumirla se libera una sustancia química natural llamada encefalina que produce en tu cerebro una sensación de placer similar a la de algunos estupefacientes.
Por lo tanto el sobrepeso se relaciona con una adicción más, al activar cierta parte en el cerebro en la que ciertos neurotransmisores juegan un papel muy importante asociado al consumo excesivo y descontrolado.
Así que es mejor que evites el azúcar.
Como alternativa puedes endulzar tus comidas y bebidas con Stevia, es una planta altamente recomendada, se puede encontrar en el mercado en forma líquida y en polvo.

 

2.- HARINA BLANCA

Es otro de los alimentos con calorías vacías, es decir, sin valor nutricional.
Las harinas se derivan de cereales como el trigo, la avena, el maíz o el centeno que, en su estado natural, son ricos en fibra, proteínas, carbohidratos grasas, vitaminas y minerales. Pero dependiendo de su proceso de elaboración, es que las harinas pueden conservar o no, dichas propiedades.
Básicamente hay dos tipos de harinas: integrales y refinadas. La diferencia entre estas dos básicamente es la parte del grano que se muele. . Desde el punto de vista nutricional, el aporte de nutrientes al organismo, es mejor la harina integral.
La harina blanca altamente procesada pierde las dos partes más nutritivas de la semilla: el salvado y el germen.

Lamentablemente, nuestra dieta contemporánea se basa en harinas blancas (harina de trigo común o harina enriquecida): el pan blanco, galletitas, fideos, etc… Una dieta cargada de comidas refinadas nos deja muy mal nutridos, vulnerables a un amplio abanico de enfermedades crónicas entre otras cosas.
A mayor cantidad de alimentos refinados que comamos más insulina producirá nuestro organismo para manejarla. La insulina promueve la acumulación de grasas preparando el terreno para una rápida ganancia de peso y altos niveles de triglicéridos, lo que puede provocar problemas cardiacos.

¿Por qué te resulta irresistible y te apetece más un bizcocho o una pizza que una ensalada?

La respuesta es que las harinas son adictivas.

La harina blanca contiene fundamentalmente hidratos de carbono y al carecer de fibra permite que el azúcar llegue más rápido al intestino y por lo tanto a las células, lo que proporciona a tu cuerpo una explosión de energía (y luego una caida de energía).
Así que cuando las comes, se descomponen en azúcar rápidamente, lo que causa que más insulina se libere y hace que tu organismo entre en “modo de almacenamiento de grasa”.

3.- COMIDAS PROCESADAS

Estos alimentos hay que evitarlos a toda costa si queremos tener un cuerpo sano y delgado. Nuestra alimentación debería de basarse en alimentos naturales no procesados.
Un alimento procesado es aquel que no se encuentre en el estado en el que la naturaleza lo creó. Con “procesado” se hace referencia a esos alimentos naturales que sufren un proceso para transformarlos de alguna manera:

-Modificar su forma, su textura, su humedad.
-Agregarle sustancias que no tenía.
-Aumentar, potenciar o cambiar su sabor.
-Someterlos a procesos térmicos (temperaturas muy altas) o químicos (usando ácidos o bases) para esterilizarlos.
-Quitarles partes o sustancias que originariamente estaban presentes.
– etc…

Todo esto se hace con la intención de producir alimentos que duren más tiempo, sean más económicos y más fácilmente distribuibles. En ese proceso los alimentos sufren cambios irreversibles tanto por dentro como por fuera. La llamada industria alimentaria al someter alimentos naturales perfectamente saludables a distintos procesos les destruyen los nutrientes vitales, tanto es así, que lo que queda muchas veces ni siquiera se podría llamar alimento, ya que no tiene realmente ningún nutriente que valga la pena.
Recuerda que los nutrientes son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. El cuerpo necesita calorías y nutrientes. Cuando estás obteniendo pocos o ningún nutriente de alimentos procesados el cuerpo entra en un modo de hambre en el que almacena todas las calorías que recibe. El resultado es que las calorías obtenidas se transforman en grasa y el cuerpo se niega a quemarlas.

 

 

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